El lado oscuro.
Siniestro.

Crujes los dientes, anhelas lo incierto

Ardes en llamas, añoras reencuentro.

El viento no corre, la angustia es el centro,

Conciencia entre el humo, ceniza por dentro.

El dedo en la herida, la cama vacía

Camina en el fuego, calcina la vida

Sonrisa que engaña, aprobación mal habida

Puñal por la espalda, la maldad desinhibida.

Jugando a la inocencia,  aprovechando la confianza

Los ángeles terminan siendo demonios

Es esa la única y mejor enseñanza.

Lo siniestro se oculta, se disfraza, se camufla

Lo siniestro es la ruta que a las almas transmuta…

No existe gran talento sin gran voluntad.
Balzac
Elegancia es la ciencia de no hacer nada igual que los demás, pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos.
Balzac
Las piezas completas
Del alma un faltante,
La vida, la muerte
La presencia inconstante…
El recuerdo no se queda,
El sonido conmemora…
La voz que condena,
Es lo grande y lo sublime…
Una piel que libera
El beso quema en un segundo…
Es la mirada que aligera
Y llena por completo el mundo..
Sangre a la vida: La tregua.

Sabía por primera voz que el silencio y la ausencia del pasado nunca debieron grabarse en el alma como un grito estridente.  Mi oscuridad y la del resto me habían inundado la existencia dejándome vulnerable a la peor de las hostilidades. Nuevamente, del sueño a la pesadilla. Nuevamente, deambulando como muerta en vida. Mi humanidad anterior yacía agonizante y en mí una inevitable urgencia de que dejase de existir. Creía necesario ser como los demás, finalmente tan fría como aquella piel que sólo se teñía con el carmesí de las gotas de sangre.  

La soledad no es aislarse, es sentirse vacío. Cualquiera podría ser víctima del mal que creí había transformado mi ser irremediablemente. Mentirse, aquella humana costumbre que sí parecía haber conservado intacta. El confinamiento no duró mucho, ni la crueldad fue compañera de batalla para siempre. He aquí una mirada digna de llenar mis insomnios…

Sabía por primera voz que en esas melodías me perdería. Esa voz digna y capaz de desarmar cualquier armadura.  Sabía por muchos intentos fallidos que su interior estaba igual o más resquebrajado que el mío. Mi traición a la especie fue no herirlo, sino querer curar sus heridas; no matar sus sentimientos, sino alimentar los míos; desechar mi soledad, hacerme parte de su vida. La traición a su humanidad fue darme alegría. Éramos dos extraños jugando al amor, sucumbiendo antes sus atajos. Curándonos las heridas, en un sagaz intento de alegría.

Necesite de más silencios para verle a los ojos, de más ausencias para aferrarme a su vida, de más canciones para hacerme compañía. Era esa lejanía la maldición, la sequía. Mi humanidad había vuelto, su sangre no me apetecía. Sólo quería esa voz, esa voz en la que de a poco moría… De no querer noches sin sus labios, ni la pálida piel sin su cercanía. Lo que me salvaba de la muerte en vida, lo que llenaba de calma la que parecía una interminable partida. Me negué a morir en lo oscuro. Se había declarado  una tregua, quizá para siempre, quizá esta era mi verdadera Sangre a la Vida… 

Oh Raven Raven… <3

Oh Raven Raven… <3

El encanto de un loco.

Genios musicales podría nombrar muchos, sin embargo hay uno que en mi caso particular logró especial atención desde sus inicios. Eran tiempos en que ya empezaba a perfilarse un gestor de grandes proyectos al grabar sus propias composiciones valiéndose de un pseudónimo; eran las épocas de baterista en que, para los seguidores de una banda que sentó un precedente en el género grunge, el foco de atención número uno era un vocalista que nos dejó prematuramente.

Tanto entre expertos como aficionados, hay quienes sostienen, de no darse el trágico deceso de Kurt Cobain, Dave Grohl no hubiera llegado a ser lo que es hoy. ¿Vaticinio, probabilidad? No sabríamos a ciencia cierta si esta tesis se comprobaría en la actualidad, de estar Cobain todavía presente. Lo cierto es, que entre los músicos que se enlistan como en constante evolución (no involución, como sucede a muchos), se encuentra sin duda uno de los “locos” favoritos del público aficionado al rock: Grohl.

Pasó un año entre la disolución de Nirvana (1994), y la creación de su nuevo proyecto, Foo Fighters, hecho que le abriría nuevas perspectivas y ante todo, la posibilidad de mostrarse al público como líder de una banda y músico integral. Con Everlong, como el mismo Grohl lo narra en VH1 Storytellers, se consolida la idea de una agrupación que mueve masas y que ha llegado para quedarse. En este contexto el puente se había construido, la “vieja” y la “nueva” generación hallan su punto de encuentro en uno de los grandes genios que ha dado el género, un personaje, un compositor tan particular, como su manera de contarnos las historias detrás de sus canciones.

Varios proyectos le seguirían, la idea de un único sonido no encontraría acogida en una mente llena de todos los posibles. Probot (junto a Lemmy von Motörhead, Max Cavalera, e incluso Jack Black, entre otros); colaboraciones como baterista en QOTSA, Garbage, Killing Joke, Tenacious D, The Prodigy (que pocos le atribuyen), y su última banda conformada junto a Josh Homme y John Paul Jones: Them Crooked Vultures.

Todas las evidencias posibles nos han sido brindadas. Al pasar por cada una de sus participaciones, se constata la genialidad con esa dosis de locura que lo caracteriza. Para quienes crecimos y hasta la fecha seguimos escuchando y considerando los sonidos del rock parte importante de nuestra cotidianidad, me atrevo a decir, Dave Grohl es una figura que definitivamente no pasa desapercibida, dejando a un lado si nos consideramos o no seguidores de uno o varios de sus estilos. También me aventuro a plantear, Grohl podría estar ubicado dentro de un grupo aislado, selecto, en el que se encuentran los intérpretes que aparte de ser admirables, inspiran. Esto también es vaticinio, sólo que esta vez creo tener altas posibilidades de acertar.

También en: http://thebandoftheday.netne.net/rockaholic.html
Sangre a la vida: Tiempo.

Tiempo… Eso que tenía de sobra gracias a mi condición, pero que me hacía falta a su lado. Noches enteras llenas de su nombre, con la constante sed de su sangre llenándome el cuerpo. Mi instinto se mantenía intacto, no obstante me sentía como una intrusa en medio de los muertos en vida. Ya mi alma no lo estaba, mi confianza no lo estaba, todo revivió en uno de sus besos.

Mi voluntad inamovible, mi obstinación, mi empeño, mis impulsos; mejores o peores cómplices de un sentimiento, me llevarían al cielo o al infierno. Sabía que mi infierno sería perderlo, mi esencia no podía ganar la batalla. Más que sed de su sangre, había un anhelo real y completo de su ser, del goce hasta el momento desconocido, indescriptible, incomparable…

Aprendí a soñar con él y a darle una realidad lo suficientemente contundente para que se quedara a mi lado. A desangrar los sentimientos propios de mi esencia anterior, sin fe, sin alma, y a matarlos para siempre. 

Tiempo de resguardar lo que ya no existe, has terminado. Momento de olvidar lo que antes era un preciado baluarte, has llegado. El peso del pasado era una carga ligera, que luego fue  inexistente. Cada noche se encargó de curarme las heridas y de darme un poco más de su vida. Mi piel aún era fría y pálida, mi interior ahora cálido como el fuego. Los labios rojos, ávidos de sangre; una mirada que los opacaba con su brillo. Logró lo que ningún mortal había logrado hasta el momento, todo a su vez, todo en un simple roce, en una dulce palabra.

Aquel misterioso y atrayente ser, su irresistible presencia, su adictiva piel; todo lo que era me extrajo con increíble facilidad del clan que jamás pensé dejar.  Mientras ellos buscaban cuerpos al azar para saciar su sed, yo buscaba desesperadamente su cuerpo cada noche para sentirme completa. Ya nada era igual, mi alma florecía y mis necesidades cambiaban en torno a su existencia.  Sus ojos fueron espejo y su cuerpo complicidad. Me permití perderme, y al mismo tiempo me hallé de nuevo. Ya no existían miedos, ya no existía el pasado. Ahora sólo existía esta historia, la historia que quería prolongar…